Visita al asilo "María auxiliadora" (Remembranzas de antaño)

Guadalajara, Jalisco. México. 7 de octubre de 2011.

"Presta atención a tus padres, pues ellos te dieron la vida; y cuando lleguen a viejos, no los abandones."
Proverbios 23:22

Escuchar el término anciano, para nuestro mundo actual, llega a significar una etapa en donde terminamos nuestro ciclo en la vida, pero para los ojos de Dios el ser anciano va mucho más allá de esto; el ser anciano es aquella persona que en su interior lleva la sabiduría, en ella se ve el más claro y directo testimonio de que Dios está y habita en ellos.

Una persona anciana lleva en su interior la juventud y el vigor; en su mirada reflejan esa frescura que les traen las experiencias vividas.

Con alegría y entusiasmo les compartimos que el pasado 28 de agosto asistimos al asilo “María auxiliadora”, donde nos esperaban con muchas ansias las queridas ancianitas que habitan allí.

El evento comenzó con un breve video que nos compartieron algunos hermanos sobre nuestra ciudad de Guadalajara en tiempos de antaño; pudimos apreciar en el rostro de varias de nuestras invitadas la alegría, que se reflejaba al ver imágenes que ellas recordaban. Continuamos con el evento en una sección de riso-terapia que nos compartieron hermanos del ministerio de solteros, en ese momento se les entregó a nuestras ancianitas una bella rosa que les iluminó el rostro; después de esto nuestros hermanos Luis Sandoval y Juan Escobedo compartieron con las ancianitas del asilo unas hermosas canciones que les trajo muchos recuerdos, entre boleros y rock and roll las ancianitas disfrutaron de su compañía y varias de ellas se animaron a bailar y cantar, entre las canciones no pudo faltar el ministerio de universitarios que se integraron a las ancianitas a bailar y hacerlas pasar un momento inolvidable, después de este momento cada ancianita pasó a tomar un refrigerio que se les preparó de antemano y donde pudieron disfrutar de unos tamalitos y atole.

No quedó en esto pues el ministerio de ayuda y varios hermanos que participaron, entregaron al asilo material de limpieza y alimentos que es lo que más necesita éste.

Sin duda fue un tiempo donde pudimos aprender a entregar a las personas más necesitadas, un tiempo donde nuestro corazón se mostró compasivo y entregó amor a las ancianitas que se encuentran en el asilo.

Agradecemos al ministerio de ayuda por realizar estos tiempos que nos llenan de mucha gratitud hacia con Dios, gracias también a todos los hermanos que estuvieron participando y que entregaron un poco del mucho amor que Dios nos entrega.

¡A Dios sea la gloria!

Diana Morales / Marisol López