Clausura del curso para futuros líderes de misión.

Guadalajara, Jalisco. México. 22 de marzo de 2010.

"Por tanto, vayan y hagan discípulos de todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo, enseñándoles a obedecer todo lo que les he mandado a ustedes. Y les aseguro que estaré con ustedes siempre, hasta el fin del mundo".
Mateo 28:19-20

Esta ha sido nuestra mayor encomienda como hijos de Dios y qué mejor si estamos preparados para cumplirla con una enseñanza basada en las Escrituras y el ejemplo de Jesús; por esto se llevó a cabo el curso de futuros líderes de misión que llegó a su fin el pasado domingo 14 de marzo del presente año a la cual asistieron como invitados especiales nuestros hermanos y líderes de las iglesias de Tepic (Martín Bautista), de León (Fernando y Claudia Ávila) y de Zacatecas (Manuel y Blanca Borbonio).

Dicho curso se llevó a cabo con la finalidad de crear líderes de misión con bases sólidas y firmes en la palabra de Dios para que así se pueda llevar una mejor dirección a cada uno de los miembros que formamos parte de la Iglesia.

En base a esto me di a la tarea de entrevistar a una pareja de hermanos que asistieron al curso para que nos dieran su punto vista y en qué les ayudo, ellos son David y Melissa Velázquez.

¿Cuál fue el propósito del curso que les impartieron para futuros líderes de misión?
“Prepararnos  para ser líderes de sector y tener una visión amplia del liderazgo y saber guiar almas”.

¿Qué enseñanza les deja el curso?
“Muchas cosas, que hoy es importante ponerlas en práctica; la humildad y el dominio propio, el escuchar a los demás y morir a uno mismo como persona para ayudar a crecer a los demás, tener tacto para tratar las cosas e inspirar a otros para salvar personas”.

¿Quiénes, aparte de ustedes, asistieron al curso?
“Verónica y Alfredo Meza, Edgar y Dalia Mendoza, Luis y Joane Sandoval, Juanita y Manuel, y Carlos y Sara”

¿En qué les ayudo el curso?
“A sentirnos llamados por Dios y no por los hombres y a estar conscientes de la responsabilidad, que cada persona es apreciada por Dios y así la tenemos que cuidar, sobreponernos rápido a los problemas y ser hombres de oración para salvar a otros”.

¿Qué visión tienen del liderazgo hoy, después de que tomaron el curso?
“Que es más el llamado celestial y no terrenal y que Dios necesita de gente que inspire a otra”.

El curso duró aproximadamente dos meses, tiempo durante el cual se pudieron preparar nuestros hermanos para ser líderes que agraden a Dios y ser un ejemplo para los miembros de la familia de Dios.

A Él sea la gloria.

Diana Morales